El anuncio, este 28 de enero, coincide con el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2. La compensación se materializará a través de proyectos de reforestación acreditados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Esta iniciativa se incluye en el marco de una estrategia alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Coincidiendo con el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO₂, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) anuncia un compromiso robusto con la sostenibilidad ambiental: a partir de este año compensará el 100% de la huella de carbono generada por la organización de sus jornadas y congresos.

Esta iniciativa supone un punto de inflexión en la política ambiental de la sociedad científica y se enmarca en una estrategia global alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), reforzando el papel de la Atención Primaria también como agente de salud planetaria, es decir, como nivel asistencial que vela tanto por la salud de las personas como por la del planeta.

La compensación de emisiones se realizará a través de proyectos de reforestación acreditados oficialmente por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), cuya ejecución permitirá a la semFYC obtener el correspondiente certificado de compensación de huella de carbono.

Cálculo de la huella ambiental de los eventos

Para garantizar el rigor del proceso, la semFYC ha establecido un sistema de cálculo detallado de la huella de carbono asociada a sus actividades científicas y formativas. Entre los factores analizados se incluyen:

  • El transporte del personal y de los ponentes gestionados por la semFYC, teniendo en cuenta los kilómetros recorridos y el medio de transporte utilizado.
  • El consumo eléctrico de los espacios donde se celebran los eventos, según compañía eléctrica, tipo de sala y franjas horarias.
  • Los servicios de restauración, considerando el peso y origen de los productos, así como los residuos generados.
  • El alojamiento del personal y ponentes gestionados por la organización, en función del número de personas y noches de estancia.
  • Los servicios de comunicación y soporte técnico, atendiendo al equipamiento utilizado y a las horas de uso.
  • El merchandising, analizando productos, materiales y cantidades empleadas.

Todo el proyecto se desarrolla en colaboración con la empresa especializada Isemaren, que acompaña a la semFYC en el cálculo, análisis y compensación de las emisiones generadas.

Una iniciativa que se adelanta a la posible futura normativa

La semFYC se anticipa así a un escenario en el que la compensación de las emisiones de CO₂ asociadas a eventos podría llegar a ser obligatoria, reforzando su compromiso ético y su responsabilidad social como organización científica.

Además, la sociedad científica invitará a los y a las asistentes de sus eventos a compensar también la huella de carbono derivada de su participación, facilitándoles información sobre el proyecto de reforestación elegido por la semFYC y fomentando una cultura compartida de sostenibilidad.

Por otro lado, la huella de carbono generada por todas las actividades anuales se compensará mediante un único proyecto de reforestación, maximizando su impacto ambiental y territorial.

Un compromiso iniciado en 2025

Este paso adelante tiene su origen en una experiencia piloto desarrollada en 2025, cuando la semFYC calculó por primera vez, de forma oficial, la huella de carbono del staff y de las personas participantes en el XLV Congreso de la semFYC en Madrid y en las IX Jornadas de Medicina Rural, en Morella (Castellón). Las emisiones derivadas de estos encuentros se traducirán en un proyecto de reforestación en la provincia de Albacete.

En concreto, las emisiones generadas por estos encuentros se compensarán a través del proyecto “Bosque Smartree – Camino de La Espartosilla”, ubicado en el municipio de El Bonillo (Albacete). La iniciativa transforma una antigua parcela agrícola de algo más de una hectárea en un nuevo espacio forestal, mediante la plantación de especies como cedros y almendros, contribuyendo a convertir el terreno en un sumidero natural de carbono.

El proyecto, inscrito en el Registro de proyectos de absorción de CO₂ del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), tiene una duración prevista de 50 años y permitirá absorber miles de toneladas de dióxido de carbono a lo largo de su vida útil. Más allá de la compensación de emisiones, la actuación genera beneficios ambientales y sociales directos, como la mejora de la biodiversidad, la creación de refugios para la fauna, el impulso al empleo local y el desarrollo de actividades educativas en centros escolares para sensibilizar sobre el cambio climático, reforzando el impacto positivo de la iniciativa tanto a nivel local como global.

El origen, en Logroño

También cabe destacar que el germen de este proyecto de compensación fue el XXII Encuentro PACAP de la semFYC, celebrado en Logroño los días 8 y 9 de mayo de 2025, cuando, tras cuantificar unas emisiones de 15,648 toneladas de gases de efecto invernadero, el Comité de Sostenibilidad y Salud impulsó un proyecto de restauración ecológica que culminó con la plantación de 96 encinas en un entorno natural de Gimileo (Rioja Alta) afectado por un incendio forestal. La iniciativa se enmarca en el compromiso de la sociedad científica con la sostenibilidad y la integración de la salud y el medio ambiente.

La actuación, desarrollada el pasado 16 de enero, contó con la colaboración de la Dirección General de Medio Natural y Paisaje del Gobierno de La Rioja, el Ayuntamiento de Logroño y agentes forestales autonómicos, y se ajustó a los criterios de la Guía para la estimación de absorciones de dióxido de carbono del Ministerio para la Transición Ecológica. Además de compensar las emisiones del encuentro, la plantación contribuye a la recuperación de un espacio degradado por el fuego y refuerza la lucha contra el cambio climático a nivel local.

Con este compromiso, la semFYC fortalece su papel como sociedad científica comprometida no solo con la salud de las personas, sino también con la del entorno, integrando la sostenibilidad ambiental como un eje transversal de su actividad científica y formativa y avanzando hacia un modelo de eventos más responsables y alineados con los retos de la Agenda 2030.