Un residente de Medicina Familiar y Comunitaria de Girona, nacido en el campamento de Aida (Belén), compartió en el XLV Congreso de la semFYC el proyecto comunitario gratuito que lleva impulsando desde 2018 en su lugar de origen, inspirado en el modelo de Atención Primaria cubano. 

Recuperamos la experiencia de Mohammed Abu Srour, médico residente de tercer año de Medicina Familiar y Comunitaria en Blanes (Girona), que presentó en el Espacio Solidario del Congreso de la semFYC 2025 el llamado «Project Cuba«, una iniciativa de Atención Primaria comunitaria totalmente gratuita y sin ánimo de lucro desarrollada en el campamento de refugiados de Aida, en la ciudad de Belén, en la Cisjordania ocupada. El campamento, administrado por la UNRWA y diversas organizaciones locales, cuenta con aproximadamente 6.000 habitantes y está rodeado por el muro de separación israelí.

Mohammed estudió Medicina en Cuba en 2009 y quedó marcado por la capacidad del modelo médico cubano —conocido allí como Medicina General Integral— para ofrecer servicios de salud de calidad con recursos muy limitados. «Cogimos esta experiencia a ver si realmente se puede implementar en Palestina, en una realidad que sí tenemos una medicina pública, pero con la ocupación israelí que nos prohíbe tener mucha facilidad para poder brindar servicios de calidad«, explicó ante el público del congreso.

El proyecto arrancó en 2018-2019 y continúa activo hoy en día a través del contacto directo de Mohammed con su comunidad. Su estructura se fue ramificando en distintos subproyectos: una consulta presencial con visitas a domicilio, un programa de salud de la mujer con cribado de cáncer de mama (más de 50 mamografías coordinadas con una ginecóloga), salud escolar en los centros educativos del campamento, y una iniciativa pionera de salud del hombre que abordó la salud reproductiva masculina a partir de los 50 años, rompiendo estigmas muy arraigados en el contexto cultural local.

Una de las experiencias que más orgullo le generó fue la creación de un equipo multidisciplinar junto a la Noor Society para atender a niñas y niños con discapacidades: «Fue una de las cosas más interesantes que hemos hecho«, afirmó. El equipo, formado por una fisioterapeuta, una psicóloga, una terapeuta ocupacional y una osteópata francesa, atendía semanalmente a menores del campamento y de los tres campos de refugiados de la zona de Belén. Muchos de esos jóvenes continuaron recibiendo atención al cumplir los 18 años.

El proyecto también incorporó una dimensión medioambiental —con campañas de limpieza de residuos coordinadas con las autoridades religiosas y políticas locales— y una fuerte apuesta por la educación sanitaria, combatiendo el uso inadecuado de antibióticos y la realización de pruebas diagnósticas sin indicación en las farmacias. Asimismo, se organizó un cribado oftalmológico en colaboración con el Hospital San Juan de Jerusalén, que permitió derivar a pacientes con cataratas no diagnosticadas para cirugía de forma gratuita o a bajo coste.

Mohammed cerró su intervención con una reflexión sobre el valor de la Atención Primaria que resonó en la sala: «Hay que luchar por una sanidad universal, pública y gratuita. La medicina de familia comunitaria es la base de todo. Vosotros tenéis una medicina de familia muy potente, una de las mejores del mundo, que hay que defender, porque se ve que en otros lugares donde no la hay, donde se aprovechan del paciente enfermo y necesitado.» Y añadió, como mensaje final: «Con poco, con mucho, se puede librar cualquier lucha y lograrla«.