3 de julio de 2026
El miembro de Médicos del Mundo y jefe de sección de Traumatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, ofreció en el XLV Congreso de la semFYC un testimonio directo sobre la situación sanitaria en Gaza: el 94% de los hospitales han sido atacados y más de 1.200 trabajadoras y trabajadores de la salud han sido dados de baja.
Recuperamos la intervención de Pedro Caba, médico especialista en Traumatología con experiencia en misiones médicas en Gaza y miembro activo de Médicos del Mundo, quien presentó en el Espacio Solidario del XLV Congreso de la semFYC un panorama detallado y estremecedor de la situación del sistema sanitario en la Franja de Gaza, tanto antes como después del 7 de octubre de 2023.
Antes del inicio de los ataques, Médicos del Mundo trabajaba en Gaza en tres áreas: salud mental, Atención Primaria y misiones traumatológicas. Estas últimas respondían a las heridas causadas durante la Marcha del Retorno (2018), en la que la población palestina realizó manifestaciones pacíficas semanales en la valla fronteriza. Los disparos israelíes provocaron entre 200 y 300 muertos y más de 15.000 personas heridas con lesiones por arma de fuego de alta energía —lesiones vasculares y fracturas abiertas de enorme complejidad—, que desbordaron la capacidad de un sistema sanitario ya sometido al bloqueo.
La situación se agravó de forma catastrófica tras el 7 de octubre de 2023. Pedro Caba fue directo: «Esto que ha ocurrido en Palestina no ha ocurrido nunca: que se bombardeen centros sanitarios así. Esto desde 1949 está prohibido por la ley internacional, que la ha firmado incluso Israel.» Los datos lo confirman: el 94% de los 36 hospitales que existían han sido atacados, y solo 18 funcionan de forma parcial. El 61% de los centros de Atención Primaria está inoperativos. En cuanto al personal sanitario, se contabilizan 1.242 bajas, entre ellas 130 médicos y 314 enfermeras, además de 144 ambulancias atacadas.
A la destrucción de infraestructuras se suma la crisis alimentaria. La población gazatí depende íntegramente de los suministros externos, y el bloqueo ha llevado a una parte de ella a la hambruna. Pedro Caba alertó además sobre un peligro añadido en el contexto de la tregua: el síndrome de realimentación. Tras meses de inanición, reintroducir alimentos ricos en carbohidratos y grasas sin proteínas puede provocar alteraciones electrolíticas potencialmente mortales. «Lo único que han permitido entrar son carbohidratos, azúcar, almidón y snacks. No dejan entrar proteínas», denunció, señalando que esta restricción podría provocar una nueva crisis de salud en la población ya gravemente debilitada.
Médicos del Mundo no ha podido introducir personal externo en Gaza durante este periodo. Sin embargo, mantiene su actividad a través de equipos locales —un centro fijo y tres centros móviles— que han ofrecido 22.000 atenciones de salud mental y 120.000 consultas de Atención Primaria. Desde España, la organización ha desarrollado una campaña de concienciación en centros de salud y hospitales, con la que busca también apoyar moralmente al personal local. «Para ellos parece una tontería, pero ellos, desde el principio, lo que se quejaban es que no entendían que no hubiera respuesta internacional», explicó Pedro Caba.
El ponente fue también claro sobre las limitaciones actuales de la acción española: el posicionamiento político del Gobierno ha llevado a Israel a vetar a las ONGs españolas, junto con las de Noruega e Irlanda. «Si va a depender de lo que hagamos nosotros desde aquí, desde luego desde España vamos a tener pocas opciones», admitió. Aun así, lanzó un mensaje de urgencia: «Cuando van a necesitar ayuda es ahora. Hasta ahora no había forma de proporcionar ayuda y lo único que podíamos hacer era concienciar.» Y cerró con una nota de esperanza anclada en la resistencia de la propia población: «La resiliencia que tienen en Palestina es increíble. Todo esto que estoy contando te lo pueden contar a veces, así como un chiste.»
